Los corazones palpitan a máxima velocidad en la cuenta regresiva hacia la Copa América, y los jugadores, principales protagonistas, lo están sintiendo con más fuerza. Richard Páez, técnico de la selección nacional venezolana, estuvo ayer en un accidentado acercamiento con los medios, donde dio a conocer parte de las actuaciones en los entrenamientos a puerta cerrada, así como la lucha contra la ansiedad.
El hotel Valle de Santiago, búnker de la Vinotinto, fue la sede del encuentro, donde Miguel Mea Vitali, como representante del plantel de 22 jugadores, y el seleccionador nacional, fueron interpelados por los comunicadores, entre ellos, PANORAMA. Ultimando detalles El comienzo de la justa continental este martes, en el estadio Pueblo Nuevo, de San Cristóbal, está a la vuelta de la esquina. Mea Vitali, que pertenece al Unión Atlético Maracaibo, explicó lo que se ha hecho en el laboratorio secreto de Páez, la práctica a puerta cerrada en la cancha alterna del Instituto de Deportes de Mérida, en el que también estuvieron ayer. “Estamos ultimando lo que hicimos desde Mérida y en Costa Rica, por eso nos alejamos.
Ayer fue un día para practicar, refrescar la táctica. Para el domingo (hoy) y el lunes (mañana) bajaremos la carga”, refirió “Miky”. —¿Hay presión dentro de la concentración vinotinto, recordando la fuerza de las críticas de la afición nacional en el primer tiempo de la derrota 4-3, el pasado miércoles, contra el País Vasco? —Por supuesto. Estamos de local, pero son más ansias, ganas de querer debutar. Tenemos que estar tranquilos (…) pero es el primer partido de nuestra Copa América y hay que enfrentar el compromiso con responsabilidad. General al mando Luego le tocaría al técnico Páez hablar. Sereno y de buen humor, como es usual, el merideño transmite una tranquilidad contagiosa, como los buenos líderes lo hacen. “Ya el equipo entra en la fase final de la preparación para el partido del 26. Estoy repasando todos los trabajos de sincronía, táctica fija, colectivos y de movimiento, ajustando los errores del compromiso contra el País Vasco, el de Honduras y el de Canadá”.
Después de apuntar a la disposición técnica de la apertura ante Bolivia, justificó la causa de la tardanza para salir a conversar. “Tuvimos ahora una charla con los futbolistas, y la razón era la ansiedad previa. El jugador ya está acostumbrado a torneos, a alta tensión. Pero ésta es una ansiedad especial, de querer mostrar todo el fútbol que hay, y hay que llevarlo con dosis. Como soy médico sé dosificar. En eso estamos, tratando que la vayan entendiendo, de compenetrarnos con el país”, señaló el estratega. Todavía está muy vivo el recuerdo de la sonora rechifla del primer tiempo contra Venezuela, debido al mal juego, así como la ovación y la emoción en el segundo, cuando el equipo inició su remontada inconclusa. “El que tiene siempre la convicción de jugar al fútbol, ya no tiene presión. Queríamos tener la situación de tener 40.000 aficionados a favor. Al primer grupo se lo comió la afición.
El segundo grupo entró con otra actitud y le ganó a la afición”, rememoró el merideño. La diferencia El extremo contrario a la ansiedad, a la tensión, es la relajación. Y algunos jugadores, al estar en la lista definitiva, han perdido una parte mínima de la concentración. De esto está consciente Páez. “Ayer (el pasado viernes) sentí relajación, pero es que era natural. Si no se hubiesen relajado con la presión a la que yo le había sometido… Bueno, preguntarían ‘¿hasta cuándo me presionan?’. Pero seguimos trabajando, pasa en cualquier parte del mundo y eso es natural”, afirmó el timonel. “Aquí les generamos una actitud, un gesto corporal, transmisión de ideas serenos, calmo. Eso se contagia. Dejamos que vengan los familiares, que tienen una hora, según lo estipulado.
No creo que tengan problemas”. Secreto de Estado Los venezolanos practicaron ayer en la tarde con todo el equipo, incluyendo los recuperados José Manuel Rey y César “Maestrico” González. Hoy lo harán con la presencia de los medios de comunicación, sin aficionados, pero en el escenario del martes, el estadio Pueblo Nuevo. Por ahora, el descanso y el reposo de los guerreros en el búnker del Valle de Santiago tienen un objetivo la lucha contra la ansiedad. Bolivia, que se espere hasta el martes.